En el cumpleaños de mi nieta Alejandra, había un pequeño sobrino llamado Cristóbal a cuya madre un día cuando era pequeña le conté una breve historia que sucedía en China y que le gustó en su día. Cuando me presentó a su hijo quise contarle también un pequeño cuento y al final introducía en el relato a su madre como una “princesa china”… Entonces Cristóbal con cara asustada miró a su madre y medio llorando, empezó a decirme: “…no, no…¡ella no es una princesa china!, ¡ella es de aquí… es mi madre!…”
Su madre le abrazó y ahí terminó el relato…
Y lo cuento para hacer ver que viven estas historias cuando las tienen cercanas y es una bonita experiencia de valor, aunque a veces haya que tener cuidado porque se convierte en experiencia real.
JdeJ
25 de enero 2019

El blog me ha parecido precioso y entrañable, donde los padres nos podemos expresar. Enhorabuena por crearnos un espacio tan especial. 👍
Gracias por tu apoyo.
Espero se convierta en un lugar de encuentro e interacción continua , por y para los que más queremos… 🙂
Simplemente fantástico